viernes, 22 de septiembre de 2017

LIDERAZGO TRANSACCIONAL DE KERTESZ

El Dr. Roberto Kertesz publicó en la década del ´90 un modelo de liderazgo basado en el Análisis Transaccional de Berne, a partir de los diferentes estados del YO (Padre, Adulto, Niño) que pueden presentarse en una persona cuando interactúa con otros, generando estímulos y respuestas.

El modelo identifica 4 estilos de liderazgo favorables al logro de resultados: CONDUCTOR, PROTECTOR, RACIONAL Y CREATIVO. Y cuatro estilos inadecuados que surgen por derivaciones negativas de los estados del YO sobre los cuales se apoyan los anteriores: Autoritario, Salvador, Frio e Indiferente.

El cuadro siguiente resume este modelo, y está basado en el libro "Liderazgo Transaccional: como hacer que la gente haga. ", Editorial IPPEM

miércoles, 9 de agosto de 2017

EL DESAFIO DE LA COMPETITIVIDAD

Ser competitivos no es solamente un ideal empresario. Es también el desafío que el propio mercado impone sobre las organizaciones. Equivale a mantenerse en el negocio. Es la regla con la que el entorno nos mantiene a raya con las preferencias de nuestros clientes, aquellos que votan por nuestro desempeño a través de sus compras. Para ser competitivos hace falta ofrecer un producto o servicio adecuado pero también sostener esa oferta en el tiempo a través de una estructura que pueda mantenerse y evolucionar. La existencia de un sistema de liderazgo es vital porque el rol de los líderes tiene que ver justamente con la construcción de esas estructuras. Talento directivo y talento técnico tienen que combinarse en las dosis adecuadas.
Hay empresas que sobreviven solamente porque el sector es muy bueno. La marea alta cubre las imperfecciones del suelo. Otras en cambio destacan en medio de una coyuntura adversa. La diferencia entre ambos tipos de empresas tiene que ver con ciertas particularidades que en el ámbito de los negocios se conocen como ventajas competitivas, originadas en ciertas fortalezas de las que otras organizaciones carecen y difícilmente puedan obtener, una formula secreta como Coca Cola, una tradición familiar como Patek Philippe, un recurso exclusivo como el Llao Llao.
Las ventajas competitivas no son tales sino se dirigen al público adecuado o si las personas que componen la empresa no acompañan. Para ser competitivos se requiere consistencia estratégica, es decir mercado, dirección y organización en sintonía.
El problema es que muchos confunden competitividad con eficiencia, y eficiencia con productividad. Son empresas que subrayan principalmente el papel de los costos, que buscan que los recursos rindan al máximo, sin preguntarse si son los recursos más adecuados o si la función de producción representa la ecuación de valor esperada del otro lado del mostrador. La eficiencia en cambio es lograr los mejores resultados posibles. Por más productiva, no necesariamente una organización será más eficiente que otra, no si mientras aquella que es menos productiva ha conseguido el mejor resultado que puede alcanzar, la más productiva todavía es capaz de generar mayores resultados sin conseguirlos. Bien lo saben los atletas profesionales que el principal rival es uno mismo.
Por supuesto que hay que buscar la productividad, claro que hay que perseguir la eficiencia. Pero el propósito principal debe ser siempre la competitividad, no solamente como un estándar de supervivencia, sino para lograr un desempeño mayor, que demuestre constantemente nuestra ventaja. ¿Aceptas el desafío?


https://www.linkedin.com/pulse/el-desaf%C3%ADo-de-la-competitividad-agustin-arieu

viernes, 4 de noviembre de 2016

EL GOLF COMO METAFORA DE LA VIDA EMPRESARIAL

El Golf muchas veces es considerado como metáfora de la vida. No me extendere demasiado en esto y tratare de subrayar los aspectos más vinculados al ambito de las organizaciones.

El Golf nos enseña que rara vez alcanzamos nuestras metas de una sola vez. Debemos dar pasos y cada uno de ellos tiene sus propios desafíos. Lo importante es avanzar, teniendo claro a donde queremos llegar.

El Golf es un juego de superación personal. Para ser una organización eficiente cada uno de sus integrantes debe ser capaz de dar lo mejor de si mismo. Igual que en el golf, en la empresa tambien conviven personas con diferente talento. 

No se puede ser rígido al jugar al golf. Las diferentes circunstancias nos obligarán a usar diferentes instrumentos. Algunas veces serán maderas, otras veces hierros, de uno u otro número según el momento. No podemos liderar siempre con el mismo estilo. Debemos adaptarnos a las personas y más circunstancias. Ser suaves o blandos a veces y otras veces mostrarnos más firmes. 

Tenemos metas. Imaginemonos que por un momento no somos el jugador de golf. Somos los diferentes palos. Cada uno es excelente para una situación particular. La manera que impactemos y la distancia y direccion que imprimamos a la pelota obviamente dependeran de la persona que nos conduce. No debemos sentirnos mal si en un contexto somos nosotros quienen participamos de una tarea y en otro nos separan y eligen otro para dar un efecto diferente.

El Golf nos enseña que aunque los objetivos pueden parecer muy simples aparecerán obstáculos, el viento puede soplar en dirección contraria y hasta es posible que caigamos en alguna trampa. 

Termino diciendo que necesitamos ser lo que les pido siempre: una organización flexible. Nos hace falta entender la idea y practicarla que no competimos entre nosotros. Que nuestros competidores son las empresas que están allá afuera, pero también y más importante que todo, que la principal competencia es con nosotros mismos.